Aquella ninfa


Recuerdo aquella vez que logré quitarme
de encima por fin a aquella ninfa del infierno
para meterme en otro infierno más real aún
hará unos 25 años…

Tenía unos 21 y toda la vida por delante
pero no alcanzaba a ver más allá
del color avellana de sus ojos.

Me había hecho un agujero tan grande en el cerebro
que todo pensamiento positivo se colaba dentro
y se perdía para siempre, si no cambiaba de polo.

Me tiré más de un año dando tumbos
y nadando como los perros
en el aguachirle de ese gran boquete.
Parecía como si un rayo
me hubiera partido en 2, solo que en vez
de salirme por un pie, como me salen muchas otras cosas
se había quedado allí dentro a vivir.

Se quedó allí viviendo algo más de un año,
un verdadero infierno de lo más terrorífico,
luego le corté la luz y se largó,
dejando la puerta abierta.

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