Llueve temprano


Llueve temprano,
el asfalto recopila viejas canciones
de cuna en la memoria de las calles
con su olor,
voy a trabajar, otra vez.

Ayer, sentado en el sillón
con mi joven casera embarazada
se me fue un poco la mano bebiendo…
Hablamos de dolores y de penas,
de lucha y vida, del odio y de la muerte,
de los perros de la locura,
de amores prohibidos, de amores perdidos,
de días desperdiciados gritando
en el fondo del cubo de la basura,
del equilibrio vertical del desequilibrio,
hablamos de toda esa mierda
que se nos acumula, más que en su casa,
que ya es decir.

La derrota a veces
puede llegar a convertirse en placer…

Ahora llueve y es agradable
estar calado y con resaca
caminando bajo esta suave y fina mano de agua
tan temprano,
no me importa casi nada más.

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